Puede tener buenas razones: no quiere que le llamen solitario, prefiere a las personas, le preocupa su privacidad o sencillamente no lo desea.

Escuche primero. Explique con honestidad el concepto y sus límites, ofrezca información sin presionar y deje en la persona incluso la decisión de decir no.

Preguntar qué le incomoda

Un rechazo es información, no un obstáculo.

  • No la etiquete como sola.
  • No empiece por la comodidad familiar.
  • Escuche la preocupación concreta.

Decir claramente los límites

Nunca presente esta herramienta como vigilancia, emergencia o relación humana.

  • No es un servicio de emergencia.
  • No es una relación humana.
  • No es asesoramiento profesional.

Cuidar un consentimiento real

Dé tiempo y haga fácil decir no.

  • Explique con claridad.
  • Deje la elección abierta.
  • Respete un no.